Carnicería punk: es un centro cultural independiente, una carnicería de barrio inserta dentro de unos block social en pleno Santiago centro, que ha sido intervenida sin modificar su estética de carnicería, para realizar los talleres literarios, presentación, lanzamientos de libros, lecturas poéticas, etc.

Editorial Moda y Pueblo: somos una editorial independiente, trabajamos a partir de la fotocopia y corchetera; ediciones limitadas y enumeradas que buscan ser vendidas a bajo precio y rescatar el concepto estético de fetiche del libro por medio de diseños de libros objetos, es decir reivindicar desde la cita comercial, al libro como un objeto único de arte, inclasificable e inencontrable.

martes, 30 de noviembre de 2010

Taller de Poesia Queer, dirigido por Diego Ramírez






Taller de Poesía Queer
Dirigido por Diego Ramírez

Objetivo taller:
construccion del Primer Fanzine Queer
editorial Moda y pueblo

Escritura creativa / poesía / Teoria Queer/ estéticas del desborde / experimentación / escritura de la diferencias / artes integradas.-

Fecha y Horario:
Desde Miercoles 01 de diciembre 2010
19:00 hrs

Lugar:La Carnicería Punk.
Moneda 1741. Local 8
esquina Almirante Barroso.
Metro Los Heroes.

12. 000 mensual.-

mas info. en:
http://moda-pueblo.blogspot.com/

Inscripción:
modaypueblo@gmail.com
09 / 579 49 54

jueves, 25 de noviembre de 2010


Taller de Poesía Queer
Dirigido por Diego Ramírez


Objetivo taller:
construccion del Primer Fanzine Queer
editorial Moda y pueblo

Escritura creativa / poesía / Teoria Queer/ estéticas del desborde / experimentación / escritura de la diferencias / artes integradas.-

Fecha y Horario:
Desde Miercoles 01 de diciembre 2010
19:00 hrs

Lugar:La Carnicería Punk.
Moneda 1741. Local 8
esquina Almirante Barroso.
Metro Los Heroes.

12. 000 mensual.-

mas info. en:
http://moda-pueblo.blogspot.com/

Inscripción:
modaypueblo@gmail.com
09 / 579 49 54

Gabriela Mistral y Doris Dana


Juan Dávila


Allen Ginsberg con su novio, el también poeta Peter Orlovsky


Nan Goldin, en “La balada de la dependencia sexual”



Acciones de arte: como parte del proceso creativo de taller, se realizan intervenciones urbanas desde citas y homenajes de autores, armando un texto literario que desde el papel se suspenda por algún espacio publico representativo de ese trabajo, nos hemos llamado Colectivo de arte Moda y Pueblo, y el trabajo es registrado en fotografía y video arte para su exhibición y presentación fina



Reinaldo Arenas



Felix González-Torres: "Somewhere / Nowhere"


Nestor Perlongher


Museo Travesti de Giuseppe Campuzano


lunes, 22 de noviembre de 2010

"Corazona" de Fabian Farías

EDITORIAL MODA Y PUEBLO invita a usted al lanzamiento de CORAZONA de Fabian Farias. Presentacion a cargo de Francisco Casas y Diego Ramírez.
Martes 23 de nov. 19. hrs,
en la Biblioteca de Santiago.




Fabián Farías Quijada, (Curicó, 1983). Egresado de Derecho de la Universidad de Talca. Integró el taller de poesía “La Pecera” de dicha Universidad, dirigido por la poeta Marcela Albornoz Dachelet, donde participó en cuatro antologías poéticas: “Irreverencia” (2006), “Letras contra el muro” (2007), “Poetas de la Blasfemia y otras Herejías” (2008), “Carnada” (2009). Participando además en recitales poéticos en las ciudades de Talca, Chillán y Santiago. Desde el año 2009 forma parte de los talleres de poesía Moda y Pueblo dirigidos por el poeta Diego Ramírez, siendo incluido en la antología poética “Romantic Pop” (2009).


Corazona, es el habla desbordado de la campa, es la forma de invertir el lenguaje para volverlo neobarroco, inquieto y desafiante. Corazona es la boca sucia de la versión Queer Larica del desenfreno, una campa con rufianes hermosos seduciendo las imposibilidades de la provincia, homosexualizando ese paisaje que sólo conocíamos desde Teillier. Corazona es la frontera expatriada donde se cruzan las voces de las amigas, que enseñan a sobrevivir a la noche candente de la “disca”, porque “la cuerpa” y “la fuega”, son parte del habla de la Bladi o de la Joela, o de la Sergia. Esta última, haciendo de madre es la que le pide una poepsia y es en ese gesto donde se rebela la construcción de la poética kitsh de este libro. Corazona llega de las Talcas, arrebatada de la meseta campesina, porque la noche que fue bautizada la advirtieron que a esta ciudad se venia a morirse y entonces empezó su “capceria”, y la madre - Sergia le enseñaba a darse vuelta a los hombres, en una fiesta constante donde no le tienen miedo a nada. La Corazona se pregunta “¿cómo se dice: corazón o corazona?”. Entonces, Corazona es la que sobrevive a los matorrales rebeldes que crecieron solos, rufianeando por los rincones hermosos de la cerra que se hizo cerra, de la camina que se hizo camina, y de la ciela que se hizo ciela, hasta que llego el derrumbe, como el quiebre simbólico del lenguaje de este libro. Corazona es Fabían Farias, quien ejecuta un trabajo límite entre metáfora, lenguaje y territorio. Corazona es el corazón afeminado de este libro y es el árbol torcido de la provincia.

DIEGO RAMIREZ

"Me fui un día antes del desastre. Me fui, eché llave, cerré candados y círculos. No pueden decirme que no lo intenté. La Joela ya no estaba, la Joela también se había ido antes que yo, entonces cayeron de la ciudad sus estatuas, escuché rebotar las cabezas en la placita de la dos sur, las poblaciones se multiplicaron, el barrio norte dejó de ser norte, el barrio norte ahora era sur, y todos los puntos cardinales, la ciudad se abría, ví crecer Blocks, botillerías, y casitas parecidas a la mía, la Sergia me lo había advertido, -si te vas, esta ciudad se va contigo hija-, guardé mi ropa, habían tantas cosas que no eran mías, y me faltaban tantas otras también, todas mis cosas ahora aparecían divididas, de a dos, confundidas entre ropas que prefería no mirar, haciendo de tripas corazón me despedí de la Sergia, vete Corazona que la ciudad se nos cae a pedapzos, sentí la gente vaciarse y salpicar el pavimento, un surco que salía del piso subió por la pared del block G depto. B hasta llegar al techo, sola con mi soledad, sola sin tu compañía, fue la última vez que escuche cantar a la Sergia antes de cerrar la puerta y dejarla sentada fumando sus cigarras mentoladas. Afuera la ciudad había cubierto toda hasta la campa, los rufianes me vieron y corrieron a escoltarme hasta la salida, -¿porque se va?, usted no era como los otros, lo vamos a echar de menos-. Después de eso no quise mirar atrás, lo pensé y se me saló la piel."

Nacidas y criadas, hechas y deshechas despertamos en un pueblo subterráneo de provincia, echándole leña al fuego del infierno grande, distorsionadas fumándonos las nubes en el cerrillo del tranque donde vimos por primera vez el sol. Porque para nosotras todo el año fueron vacaciones de verano. En provincia todo pasando. Y no le copiamos la moda a nadie, y pensamos en un futuro donde siguiéramos siendo amigas y viviéramos más cerca sin tanta campa que atravesar, y pensamos mientras nos acostumbramos a viajar largas horas para llegar a nuestro destino, y viajamos dejando todo perderse entre las cerras con nuestras madres amasándose el corazón, siempre estaremos de paso, porque nunca dejaremos de hacer el engaño de la despedida.



Fabian Farias


jueves, 11 de noviembre de 2010

Poesia Queer

Taller Literario de
Poesia Queer
dirigido por Diego Ramírez



Construccion del Primer Fanzine Queer
en la Editorial Moda y Pueblo

desde el Miercoles 24 de noviembre/ 19 hrs.
(12.000 mensual)

mas info: modaypueblo@gmail.com
http://www.moda-pueblo.blogspot.com/

sábado, 9 de octubre de 2010

pequeña intervencion del sabado/



a partir de Bataille y su ojo de gato .-

Los bichos solo habitan las ruinas / por : Alejandro Fuentes


Nos echaron del parque y tuvimos que correr tan deprisa que nos perdimos el rastro, en la pared un afiche comienza a despegarse de la esquina, debo borrar tu nombre de tantos lugares, la mano que tira hacia adelante delicada, subiendo por los pies un bicho sin colores, otra mano que tira hacia atrás, bestia, yo no se si tengo que transar, comenzar a vivir la estación que ignora, se me va la voz, el flyer va cayéndose, un choque de hombros, un ajuste de cuentas, a mi espalda ruidos, no se si estoy sintiendo demasiado, si es el respiro tuyo en otra boca, dos bichos suben por mi pierna, y de a poco el flyer se afirma solo de la cintura, tambalea por el viento, y atrás colores brillantes asomándose, la peor lección nunca nos llego a tiempo, mis pies pisan hacia los lados buscando los tuyos, las espaldas de las personas se encurvan, pero la tuya, y la mano me tira hacia atrás, hacia el vano intento de tu imagen cigarro tras cigarro, y la palabra precisa, la peor lección que la fuga nos habita, quiero decirte que he perdido la voz, ¿tu garganta seguirá enferma?, ¿ acaso me besaste o fue la fantasía de la luz apagada?, no puedo quedarme tranquilo, vamos deprisa como para caernos, y el letrero se cae a pedazos, atrás una fiesta nace, ocurrió hace algunos días, me pregunto si estuvimos ahí, si fue mientras bailábamos, o cuando, pero no quiero seguir preguntando,
acaso después de estos espejos que se desploman, ¿tu rostro seguirá igual?, por encima de la dirección 4 bichos, no te entregue el regalo de cumpleaños, disculpa, aun esta escondido en una bolsa de genero si quieres venir a buscarlo, son semillas de un árbol de limón, y una pequeña sorpresa, que espera su día, tanta disculpa latente, tanta culpa, la mano delicada se mueve, avanzo o me quedo, tu boca con otros labios, extraños, ¿besaras igual mañana?, estar en esto es tan triste, me tapo la cara, y me limpio con un papel, apareces ruido, yo quisiera ser como una autopista, no tener gestos cuando atropellan a un perro, no saludar ni despedir de la gente que va y viene, no extrañar la carrera, ni necesitarla, inmóvil, no preguntarme si las ropas quedan marcadas por la figura que las llevo, y el afiche colgando de una punta, el de atrás comenzando a desprenderse, y atrás otro y atrás otro, las paredes de esas grandes construcciones, un monto de momentos que pasan, y las calles una gran piel que se expande, y salen bichos por todas partes, y el primer flyer, la primera capa de esto pidiéndome que la arranque, debo borrar tu nombre de tantos lugares, y los bichos saliendo tan rápido, y las manos que me tiran hacia adelante y hacia atrás, casualidad de encontrarnos que me arranca la ternura, el cartel por el suelo, un corazón papel arrugado de pie en pie, ¿donde queda todo esto?, ¿que fue?, todos saben que los bichos solo habitan las ruinas, yo solo sirvo para reírme, ruinas sobre ruinas, risa tras risa, otro cartel se nos viene abajo, ¿y que?, daré un paso y comenzara de nuevo.

viernes, 1 de octubre de 2010

En mi casa / por: Constanza Marchant


En mi casa se cose a mano.

En mi casa no hay maquina de coser,
no hay maquina de escribir.

En mi casa conviven dos zurdos,
un manco,
ningún diestro.

En mi casa los colores se intercambian,
se vuelven chillones si les soplas despacito en la nuca.

En mi casa hay un dios tuerto
que me ojea las rodillas.

En mi casa nadie llora,
sollozan.

Les hilvanan las pupilas con hilos angostos.

En mi casa,
talvez.

En mi casa los búhos se hincan.

En mi casa no existen las señoritas.

En mi casa no existen los caballeros.

Existe una memoria transgénica
con un ají rocoto cruzándoles el pescuezo.

En mi casa se anda en calzones.

Se les bordan jirafas de cuellos cortos,
iniciales lamiendo el encaje.

En mi casa los tobillos están sujetos al balcón.

En mi casa el padre no ama a la madre.

En mi casa no habrá nietos
ni jardines con espinas crónicas.

En mi casa habrá un pasillo estrecho donde no cabrán sus muslos.

En mi casa,
sí.
En mi casa,
no.

En mi casa,
su casa.
Rezamos antes de comernos la lengua.