Carnicería punk: es un centro cultural independiente, una carnicería de barrio inserta dentro de unos block social en pleno Santiago centro, que ha sido intervenida sin modificar su estética de carnicería, para realizar los talleres literarios, presentación, lanzamientos de libros, lecturas poéticas, etc.

Editorial Moda y Pueblo: somos una editorial independiente, trabajamos a partir de la fotocopia y corchetera; ediciones limitadas y enumeradas que buscan ser vendidas a bajo precio y rescatar el concepto estético de fetiche del libro por medio de diseños de libros objetos, es decir reivindicar desde la cita comercial, al libro como un objeto único de arte, inclasificable e inencontrable.

viernes, 21 de septiembre de 2012

La Jaula de los Pájaros mudos de Susana Rodriguez

Techo de cholgüan

Desde ayer que llueve, con sol o sin sol, llueve. Lo que no es malo, el humo se nota más. De mi techo desfigurado por las lluvias de los otros inviernos, manchado de goteras históricas. La mancha se extiende armoniosa mente con todo lo que tiene que ver conmigo, con lo que creo que soy. La veo transformarse en un mapa de mí, es un texto húmedo, con nombres, postales donde estuve o quise estar. 
Todo el techo dibujado como el mapa de la tierra media. Las gotas se van uniendo en la ampolleta de 60w humeante… empañada.
Pareciera que va a explotar en cualquier momento. No me asustaría ver los pedazos de vidrio escondiéndose en la oscuridad de 




Cae

Veo es esqueleto de tu auto estima colgando de mi ventana.
Tu cara después de pasar por mis puños enrabiados,  esos que me muerdo  cada vez que escucho como eco que te odias tanto.
¿Por qué no compartes y me odias un poco a mí?
Apague la luz para dejar que algo cubra las cicatrices que dejaron tus pies en mis mejillas como el mar cuando arrastra la arena. Tan salado.
Abandóname como la imagen borrosa, entre sabanas, esas que no me dejaron ver al que me toco por primera vez.  Estas tapizando mis pesadillas de blanco, todas las que se cumplen.
Vuelvo a tu cara amoratada de frio, quejándote de lo triste que es todo, solo quiero que te calles. Que
calles junto con la ciudad que cada vez está más embravecida.
Ahora repartes un poco de odio, finalmente puedo soltar la cuerda, dejar que todo se vaya. Para quedar en silencio. Los edificios se caen para acompañarte, la música, tus ruidos y mis pesadillas.





Me cortas las alas una por una
me marcas con fierros calientes
amarras mi canto con tus hilos
entre tus manos  
los barrotes de tus dedos
mi suelo 
tu palma cálida
sin voz 
como le digo que no volare lejos
me alimentas y me cuidas
techo y cobijo entre tus manos
jaula de piel
volaría para escribir en las nubes
no quiero libertad
fría 
solitaria 
fieras peligrosas.




Susana Rodriguez, participa del Taller Moda y Pueblo, desde hace casi 2 años. Ha publicado la antología de Poesia "Violentista". y "La Jaula de los pájaros mudos" es su primer libro.

miércoles, 29 de agosto de 2012

LEPORINA de Gabriela Contreras

 Leporina

Hace cuatro días que no abro la boca
Y me dices que te duele un país entero
Sobre los hombros
Mis movimientos mandibulares
No son un alivio para tí
Ni siquiera una pausa.

La geografía leporina de mi voz
Me oprime en las palabras que dibujo
Escondida en la casa donde cierro los ojos.

Yo no descanso de ti nunca
Me pesa la afonía de las voces
Que me circulan
si me quedo callada y escribo
Es por la fisura que prende mi quijada
y permanece temblando
y de tanto en tanto inicia un leve sonido invisible.

Yo no levanto la voz.



                                                     Santiago, 21 de agosto 2011

Cada poro que te sostiene
es un archipiélago de sangre
te molestan esas marcas 
que inscriben relieves a la caricia.
Tu boca desviada
ajena   a tus movimientos.
Estás blanqueando mis extremidades 
a ojos cerrados
yo protejo las alzadas 
de esa carne
con el rostro enfurecido y hambriento
quiero ser tu voz rota
sobre el final de mis dedos
voy a registrarme en tu cadencia
porque no hay lugar para mí en ningún cuerpo.




                             Santiago, 23 de agosto 2011

Inhalas mis contornos
como zurciendo un quejido
el desemboque de mi ansiedad
transita leve
por mis humedales.

Tu noche caída
exige mis torrentes
donde comprendo la brevedad de tus brazos.

La proximidad de tus huellas digitales
en las partes de mi cuerpo
que ahora se llaman distinto.





Gangrena

¿No sabes que cuando amas a alguien, nena,
Estás apostando  un poco de dolor?
-Janis Joplin-

Quédate en mi
Como una costra notoria
que se vuelva cicatriz profunda
una herida infectada
gangrena.

Yo no amputaré ningún espacio
para quitar tu fiebre.

Quiero que sigamos
el mismo ritmo de la sangre
que no me cure nadie
de lo que está fuera de tu nombre
ni del agotamiento
sobre mi anatomía de paquidermo.

Quiero que me mires
hasta que me disuelva
hasta que mis olores
se vuelvan grises
citadinos.
quiero que mañana
seas más bestial
para que no pueda levantar
Mi cabeza avergonzada.



Gabriela Contreras, escribe poesía en la Carnicería desde hace 2 años. Formo parte de los Talleres Literarios en Balmaceda Arte Joven, forma parte del Centro Cultural Manuel Rojas, y es parte del Taller de Avanzada de Moda y Pueblo que dirige Diego Ramírez. Ha publicado en al antología colectiva: "Violentista" (2011) y "Leporina", es su primer libro en la Editorial Independiente Moda y Pueblo.

lunes, 27 de agosto de 2012

"SALIBARIO" de Rodrigo Ortega





Esperanza con la Bandera


Encontré tesoros en la basura, tesoros y cáscaras de huevo de colores, y manzanas a medio comer, y los restos de las cosas que se destruyen, encontré animales muertos devorados por los gusanos, encontré collares y zapatos, encontré la ropa que ya no nos podemos poner porque no nos queda y las costuras cederían al primer intento, encontré viscosidades amarillas y rosadas, lo que no nos pudimos llevar, encontré un espacio grande para jugar contigo, envases vacíos, papeles manchados, encontré lo que no quisimos dentro del cuerpo y todo lo que nos hicieron comer.  La basura es el camino mas fácil para desaparecer, te cubre la transparencia, te envuelve el anonimato, como basura cometí mis primeros crímenes,  te los conté, porque los niños tienen prohibido besarse entre sí, hay espacios prohibidos para los niños, debajo de la cama es uno de esos lugares, detrás de las puertas, la piscina que se convirtió en basurero, sobre las rayas de la baldosa, sobre tu cadera, debajo de el cielo, detrás de los casilleros, entre las mesas de clase, debajo de la cama de tu mamá, de tu hermana, de tus perros, sobre el techo de nuestras casas, debajo de las alfombras, detrás de las cortinas, la oscuridad de mi pieza, la selva que se construía con los árboles cortados en invierno, detrás de los postes de la luz, de las panderetas llenas de arañas y vidrios picados que nos hacían sangrar.

**
No sabes que comprábamos hilo curado sólo para amarrarnos con el desnudos  y sangrarnos hasta que se nos fuera la pena, que de tanto tirantear se nos ponían las manos rojas y terminábamos chupándonos apurados los dedos, entre todos, manchándonos la boca, para que termine de escurrir la herida y mantener el volantín en el cielo, bien alto, hasta que nos fuéramos cortados.  


***
Yogurt

No alcanzo a ver qué cocinan sobre la mesa y me estiro hasta que se siente la tirantez de mis tendones desde el talón a la rodilla. Desde acá sólo hay pelusas y polvo acumulado que se mueve cuando ellas laboriosas soplan con sus escobas y me rasguñan con las cerdas plásticas. Desde abajo se ve que ninguna se ha pintado las uñas de los pies este domingo,  que se caen los pedazos de carne al suelo y las moscas se pelean por conseguir un poco y se trizan y se empujan y se enredan sobre la humedad de la carne y chupan hasta que se van volando, desde abajo nadie nos ve cuando no sabemos cómo empezar y terminamos con las manos embarradas de pura tentación, quiero lamer la tapa y comerme lo que queda en el pote con los dedos, quiero que me digas que tengo blanca la esquina de la boca y que me la limpies con tu lengüita con gusto a minipep, un besito con sabor a yogurt repartido por donde no se debe, una promesa a largo plazo, nadie mira detrás del mantel, hemos encontrado una trinchera, una casa club nuestra para empezar con el amor.


****

Somos nosotros, los que se trituraban la lengua chupando las paletas de la batidora, los que llenaban de sangre los utensilios de cocina, pidiendo perdón, con la boca colorada, nosotros tus orejas y mis pecas, colgados del camión de gas para prenderle fuego a las calles vecinales, nosotros, el futuro de chile, tu y yo, tus manos bonitas y mi nariz sangrentaria, chocándonos para alejarnos, como los tirachitos más lindos que pudimos encontrar en la cotona manchada de plasticina.

 
Rodrigo Ortega: Esta cursando cuarto medio, y escribe poesía en la carnicería punk desde hace 2 años. Ha publicado en "Violentista" (2011). Y participado en los Talleres literarios de Andrea Ocampo y Diego Ramírez. "Salibario", es su primer libro en la Editorial Independiente Moda y Pueblo.

martes, 14 de agosto de 2012

CUERPO ROTO de Constanza Marchant

Quien quiera que sea me nombró a matar, un extraño nos
observa desde su balcón y retazos de piel cubren el silencio
de  los  amantes  en  las  plazas  públicas.  Recuerdo  que
arrancó mi cabello y comenzó a deshilachar los secretos de
mi cuerpo, tantos muertos tantos, las calles se acomodan
entre mis brazos mientras una arpillera memoriza el rumbo
del tejido. Cada punto termina entre los rieles de su carne.


Retorció  las  paredes  de  su  recuerdo  alternando  el
movimiento de las manos con un "nadie debía saber". Su
falta  se  diluyó  bajo  la  cotidianidad  del  engaño  y  secó
nuestras cargas presionando la histeria de un balazo cojo.
Me duele un cuerpo que no es el mío, lo lanzo bajo mi
puerta,  sus  hijos  lloran.  Las  heridas  de  ésta  casa  le
pertenecen.



Caen mis años sobre sus vértebras, no conozco otra forma
de  tocarlo,  arrastrarme  por  el  tejido  de  su  tristeza  y
maldecir  los  puntos  que  se  fugan  entre  mis  piernas,
encontrar  en  cada  recuerdo  alguna  fotografía  de  él,  su
fracaso, y rasgar con los dientes la típica respuesta. Nos
rebalsamos  de nosotros  mismos, partiendo  la vergüenza
del  resto  porque  la  suya  lo  abandonó  llegando  a  mi
ombligo.


Sucede que la distancia no me cabe entre las costillas, ni
siquiera la parte que tememos nombrar, la forma que nos
niega  el  miedo  o  la  incapacidad  de  oprimir  su  carne.
Sabemos que lo merecía, sabemos, sabemos que la única
forma de morir como ella es saltándonos el aliento. Nos
quitaron la extensión del apego, los dolores que dormida le
engrifaron el hambre.


Busco su torpeza en el pasillo de mi espalda pero se vuelca
y yace vacía, entonces comprendo que él no está y procuro
revertir el ciclo, el origen ya no es el inicio y su semejanza
me es indiferente. Palpé lo que obtuve, di saltos sobre su
amparo burlando la seguridad de sus convicciones e intuí
que el daño se situaba en la frustración de los huesos. Su
espera no me fue suficiente, le opacaron la voluntad y de
entre las entrañas lo boté de mi cuerpo. El consuelo de su
reparo  derramó  hebras  de  orgullo  herido  para  zurcir  el
agobio de sus faltas y arrancar el interior de una súplica
poco juiciosa. Me detuve frente a la insensatez habitual de
su deterioro, lo vi arrastrarse cargando con otra similar a
mí, un pozo ceñido al coraje de sus recuerdos.




Constanza Marchant, 1988. Trabajadora Social y poeta, participó en los talleres “Poesía Cero” con Carlos Cociña (2009), “Poesía Chile” con Paz Molina (2009) y “Poesía Femenina” con Gabriela Gateño (2010), en el Centro Cultural Balmaceda Arte Jóven. Ganadora del concurso “De Local; Poesía y Cuento”, realizado por la Universidad Alberto Hurtado (2010), becada por la Fundación Pablo Neruda, La Chascona, durante el año 2011, ha publicado en diversas revistas literarias, en la antología de poesía “Memorias de un pájaro asustado” (2009) y en “Neo Pobreza” (2011). Actualmente es parte del “Taller de Avanzanda” de la Editorial Moda y Pueblo junto a Diego Ramirez.


lunes, 6 de agosto de 2012

"IGNIS" de Arturo Pinto

Y una bandera reclama mi cuerpo
Margina mi fetiche
 mi cólera mi rabia
Una pastilla margina mi fetiche
mi cólera y mi rabia.
Carta a Alejandra

Yo también miro como si nada pasara, lo cual es cierto
Y me pregunto si soy yo el que está debajo de la hierba
Mi revolución consiste en que quieras mirarme hasta hacerme polvo
No me extraño, todos ellos que soy me extrañan
Es una madriguera de animales heridos
¿Quién es yo? te preguntas
Soy un bostezo encarcelado
En las noches de este mundo, con tus ojos, con tus gatos
Me enseñaste que al final del laberinto
El miedo es muerte es amor
Que el silencio es miedo es amor
Estoy solo, por eso escribo
No, no estoy solo
Hay alguien aquí que llora
Un poco, como tu sonrisa
Cuando dije yo, dije un espino en llamas
Yo también hablo con mis muñecas que hablan
No te enojes porque a veces hablo de cosas que desconozco
Hablo del mar, de los gatos, de la luna, los espinos
Este que soy yo se desea otro y ese otro se desea otro
¿Qué pasa con estas negras letras?
Pasa que no son negras y ni siquiera son letras
Gracias por regalarme un infierno musical
Y la certeza de que nunca extraeré mi piedra
Mi único privilegio.

Solsticidio

Los soles se desangran unánimes  
Oblicuos sobre construcciones anónimas 
                                                   no reliquias
se extravían los mares sobre el sentido tácito
oportuno residuo de autónomos
unánimes esquivos escondites placenteros
la desidia son las ruinas de un mundo terminado
el desdén se pasea entre los dedos palpitantes
lisérgicos componentes químicos 
quiméricas niñas destructivas fluoresienten
ermitañas entre veredas y fluidos
son amargos los sentidos 
en sus verdes bicicletas
nos fragmentaron a la sombra de un respiro
interminables siempre 
vivas las espinas de tus dedos
en el epitafio nacen nuestros prólogos
las espinas amamantan nuestros soles
colgantes de arterias            
                                           rítmicas

ARTURO PINTO; participa del Taller Moda y Pueblo desde el 2010. Ha publicado en "VIOLENTISTA" y estos poemas son parte de "IGNIS" su primer libro de poesía, que se publicará en la Editorial Moda y Pueblo, 2012.

domingo, 29 de julio de 2012

"Sin Cordones" de Fanny León

Cuando sea mi cumpleaños


cuando sea mi cumpleaños regálame una canción hecha por ti, yo te presto mi teclado, júrame una semana antes que no me harás llorar, los invitados se ríen de mi y se quedan a dormir la sofocada y eterna tarde en sus casas azotadas por el verano, yo me quedo sentada esperando una visita, si no vienes quizás sea mejor, quizás cuando cumpla 20 no compre chis pops ni me levante para nada y sea más feliz así, esconderé la cabeza bajo la almohada y me descubriré de las sabanas para no sentir como el sol me afiebra sin permiso, tal ves me toque una semana nublada, a lo mejor llega alguien, incluso podrías dedicarme una canción de la radio.


jeanne d`arc

         A veces me muero por ser Lolita
         pero más bien soy como Xena la guerrera,
         y que chistosa se vería comiendo coyacs 
         o pintándose las uñas rosa , comiendo bananas,
         o peor aun siendo una sin vergüenza en el amor,
         y antes que ser  un poco las dos 
         prefiero ser una virgen gótica
         prefiero ser la versión lolita la guerrera de las calles pantanosas 
         la que tiene vergüenza a la desnudez
         la  que tiene fortaleza  y ni como broma  pierde por amor
         la que es el fantasma sin edad de la calle más oscura y menos transitada de la ciudad
         la bailarina de sonidos secretos ,casi ritual espiritual
pero Juana de arco me viene mejor
          Ya que como ella escucho una voz , que me ensórdese y me empuja más desgarradora
         más violenta  que cualquier personaje artificial que crea en el perdón yo soy  quien carga un arma y se atreve descargar
         Y puedo  ser tan fuerte para sobrevivir al asedio
         quien se levanta para que el único calor que le supere 
          sea el fuego.




 Fanny León: Es escritora y musico. Forma parte del Taller literario Moda y Pueblo desde el 2009. Publica la antología de Poesía "Neo Pobreza", 2011. Es parte del grupo Napalm Y Los Matemáticos. "Sin cordones" es su primer libro, pronto a publicarse en la Editorial Moda y Pueblo.

viernes, 13 de julio de 2012

"MORTAL Y MANDRIL" de Carlos Leiton




Se hacen ampollas al costado de los dedos los que no saben jugar bien. Mírale la cara, pero mírasela mirando al mono que eligió para pelear. Esa es la única forma de conocer el semen de mi amigo. De penetrar en él. Se ríe de que yo pelee con mujeres. Empatamos la mayor parte del tiempo. En un principio nos sorprendía la sangre derramada. Pero ahora nos gusta, lo buscamos. Le saco sangre, lo rajo. Cuando no juego con mujeres lo hago con un flaco alto, vanidoso, que se protege con una máscara de metal y se arma con una garra: es el más parecido a una mujer, y es el más rápido. Semen fraterno de las palancas. Lo rajo con la garra en la pantalla y se humedece la palanca.


Curo sus heridas con un poco de mi saliva cuando terminamos. Somos dos con las rodillas rotas en la sala de los ruidos. I am a black ninja, he’s a white one. Está con una mano rebosante de fichas que me ofrece sin desconfianza. Nos conocimos recién, jugando, cuando éramos dos ninjas. Yo a mi vez le doy unos dulces que tengo guardados en el bolsillo, con sudor y tierra. Los mascamos buscando el sonido de nuestras mandíbulas, pero no escuchamos nada, no sentimos nada. Le despego un parche curita de la pierna, juego un poco.

Semen que te cae en el ojo desde las pantallas aullantes. Irse de aquí en un juego de autos, devolverse en la bola fallida de un flipper. Rebotar, golpear con tu mano las paredes, golpear con tu amigo las paredes, con la mano de tu amigo. El ruido circundante hace la sangre en el piso. Al término de jornada, todo queda como estaba. Los del aseo no tienen que preocuparse de más.

Con mi amigo, de quien no me sé el nombre, metemos fichas para jugar Final Fight. Somos machos, yo de 26 años, el de treinta y seis (medio pelado, sin polera, usando suspensores), con semen hasta en las pantorrillas. Luchamos juntos contra la máquina, ahora. Es uno de los juegos en que los golpes no sacan sangre, quedan lustrosos los músculos. En la pantalla, Haggar y Guy engordan de lucha y de culto al cuerpo. Nosotros aquí estamos más escuálidos, gastándonos la plata en fichas. Somos lagartijas, lagartos Juanchos, echando un escupo a las manos para darnos un mutuo apretón y frotar.

Fragmento del cuento "Mortal"

Carlos Leiton: Es fotógrafo y Escritor. Ha participado en diversas Antologías de Narrativa, entre ellas:"Voces -30. Nueva narrativa chilena 2011″. Ha participado en el Taller de Alejandra Basualto. Publico "Habitación y concierto" en Editorial La Trastienda, y otros libros de manera independiente. Participa desde el 2011 del Taller Moda y Pueblo, publicando la antología "NEO POBREZA". Este selección pertenece al Libro "MORTAL Y MANDRIL", donde recopila parte de su trabajo narrativo. Pronto a publicarse en la Editorial Moda y Pueblo.